2015-03-26
2015-02-23
2015-02-16
2013-05-30
Cenicientas 3.0_Ana de Miguel_La vida la vives tú (análisi y consecuencias cuentos infantiles)
Directora del curso Historia de la Teoría feminista, Madrid, Instituto de Investigaciones Feministas de la Universidad Complutense desde enero 2005 sucediendo en la dirección del curso a la filósofa y teórica feminista Celia Amorós.
2012-09-24
Presentación del cuento 'Pessigolles' (castellano y al euskera)
2012-09-21
JONE MARTINEZ PALACIOS ANÁLISIS DE LA VIOLENCIA SIMBÓLICA CONTRA LAS MUJERES, ¿QUÉ CUENTAN LOS CUENTOS INFANTILES VASCOS?
IX CONGRESO VASCO DE SOCIOLOGÍA Y CIENCIA POLÍTICA
Una Ciencia Social renovada para un nuevo tiempo
IX SOZIOLOGIA ETA ZIENTZIA POLITIKOAREN KONGRESUA
Gizarte Zientzia berria aro berri baterako
Bilbo / Bilbao
Categoría:
2012-06-28
DATRUELO-CUENTO Miriam Cameros Sierra
Erase una vez unas personas que tenían un grave enfermedad: odiar lo diferente. En un día como hoy os queremos presentar, con mucho orgullo, a Datruelo...
datruelo_cuentosparaantesdedespertar2
2012-01-10
Ipuin erotikoa-Buenos Airesen, 2001eko abenduaren 19an
Itziar Abad-en ipuin erotikoa, Kristina Sáez-en irudiez lagundua
“Zer falta zaio egoerari perfektua izateko? -galdetu zion Lucíak bere buruari-. Fruta gozo baten edo txokolatezko bonboi batzuen zaporea, lurrin garestiaren usaina, giro-musika…”
Valeria Lucíaren aurrean gelditu zen eta irribarre egin zuen, modu dibertigarri eta urduri batean. Izan ere, ziur zegoen beraien artean une hartantxe gertatuko zela, azkenean, desideratua bezain erremediorik gabekoa zen zer edo zer...
2011-12-20
BELDUR BARIK: Galeperrak jan nahi ez zituen errauskine
BELDUR BARIK LEHIAKETA
Egileak: Haur Hezkuntza Heziketa zikloa lehenengo maila goizez (gernika BHI)
Kategoria: 2 (18-26 urte)
Herria: Gernika
2011-12-10
NORA ETA KATTALIN
BELDUR BARIK LEHIAKETA
2011-11-10
El Ceniciento explotado
FUENTE: EL PAIS
Un grupo de mujeres cambia los cuentos tradicionales para que los niños asuman comportamientos no sexistas.
2011-10-07
Narrativa Erótica: Cuentos de Poliamor- Koral Herrera Gómez
N° de páginas: 76
Tamaño: 210x297
2011-09-21
El mito del amor romántico CORAL HERRERA GÓMEZ

2011-06-11
Iritzia: Makillajeak-ANA JAKA
Iritzia: Makillajeak
2010-06-24
2010-06-22
«Los cuentos tradicionales son sexistas». Entrevista a Antonia y Dori Santolaya, ganadoras del ’Premio Apel.les Mestres’

Las hermanas Antonia y Dori Santolaya Ruiz-Clavijo forman un dúo de autoras de libros infantiles muy notable. La primera, y la mayor, Antonia, que se ocupa de la ilustración, ha trabajado para editoriales como Anaya y SM, y también es la dibujante del nuevo cuento Las cosas que le gustan a Fran de Berta Piñán.
Dori, periodista y colaboradora de diversas oenegés, es la artífice de las historias. Juntas ya recibieron el ’Premio Apel.les Mestres’ por Las damas de la luz (Destino, 2000) y ahora presentan el cuento La niña de la luna, título con el cual se estrena la editorial Hotel Papel y su colección ’Violeta Infantil’.
Se anuncia que el libro está alejado de los «estereotipos sexistas». ¿Cuáles son esos estereotipos?
Casi todos los cuentos tradicionales están cargados de estereotipos sexistas que enseñan a los niños y niñas cómo deben comportarse a su sexo. Suelen incorporarse de forma inocente, ingenua e incluso divertida y, por eso, pasan desapercibidos a madres, padres y personal docente. Es lo que hemos visto siempre, lo que se relataba en los cuentos que nos leían y el reflejo de la realidad desigual que nos rodea. Los tenemos asumidos y asimilados como algo normal, producto de nuestra propia cultura machista. No es casualidad que en los cuentos las brujas aparezcan como figuras malvadas y los magos como seres inteligentes y buenos; que los príncipes valientes salven a las princesas sumisas; que la figura de la maldad se represente por madrastras (en femenino); que los niños siempre tengan que ser valientes, emprendedores, mientras que las niñas sean simples, bonitas, temerosas, obedientes...
Por tanto, su cuento es aún más didáctico de lo habitual en la literatura infantil.
Lo que no es habitual en la literatura infantil es la propuesta de la editorial Hotel Papel, que apuesta por la publicación de cuentos no sexistas y con valores positivos, impresos con cuidado y con ilustraciones brillantes: cuentos con protagonistas femeninas, los cuentos en los que las niñas son las heroínas y no las princesas, ni las amigas buenas que ayudan pero a las que nunca se les ocurren las ideas. Cuentos en los que las niñas no sean las lloronas o las temerosas, las obedientes o las chivatas, que hagan de mamás o cuidadoras. También hay pocos cuentos en los que los niños jueguen a las cocinitas, o sean tímidos y poco activos, en los que sigan a una niña en sus aventuras, en los que los príncipes sean salvados por las princesas. Y lo mismo ocurre con los papeles que se les dan en los cuentos a las mamás y los papás, las abuelas o los abuelos, las brujas, los reyes, etc.
¿Se escribe pensando en ello o es algo que se añade tras la idea original?
Cuando yo me planteo escribir un cuento pienso en un tema que quiero tratar, un valor que me interese resaltar o potenciar, porque no hay que olvidar que en todas las historias que se cuentan se lanzan mensajes, intencionada o involuntariamente. Luego le doy forma con elementos del imaginario infantil, elementos fantásticos y atractivos para los niños y niñas que me rodean y también para la niña o niño que todos llevamos dentro.
¿Y qué cuenta el cuento?
Es la historia de una niña aventurera que persigue su sueño y que con voluntad y la ayuda de sus amigos lo consigue.
El tándem entre hermanas debe facilitar el trabajo, ¿es así?
Para mí sí, porque voy sobre seguro. Me encantan los dibujos de mi hermana Antonia, me da confianza saber que ella recoge el relato y lo llena de vida, lo engalana brillantemente con colores y detalles que, sin duda alguna, lo engrandecen y enriquecen.
Antonia tiene una trayectoria más dilatada como dibujante que usted como escritora, ¿empuja la primera a la segunda?
Así es. Ella es la que me pidió el primer cuento que publicamos juntas, Las damas de la luz, y la que me impulsa a seguir escribiendo.
2010-04-27
2010-04-25
ACERCA DE LA POLÉMICA DE LOS CUENTOS INFANTILES... MARISA SOLETO

... Si decimos que es necesaria una revisión de los libros de texto y los materiales educativos para adecuarla a la realidad de la vida de mujeres y hombres, seguramente mucha gente estará de acuerdo. De hecho esto lo dice, en este momento, la propia Ley de Igualdad, y ya hace mucho tiempo que forma parte de las recomendaciones y orientaciones educativas cuando hablamos de coeducación.
Pero si hacemos caso a algunas de las voces expertas, no podemos cuestiona a la cenicienta ya que se trata de un referente de aprendizaje fundamental para el desarrollo de los y las menores de este país. ¿En qué quedamos? No se puede querer una cosa y la contraria, pero las versiones moderadas de la polémica, parecen indicarnos que ambas posiciones tienen el mismo valor, aún cuando no tenemos el menor sonrojo en afirmar, que la solución a la igualdad entre mujeres y hombres está, sin duda, en la educación...
Revisar el sistema educativo y la transmisión cultural que hacemos a las generaciones futuras, pasa por cuestionar los modelos de relación tradicional entre mujeres y hombres. También los que se nos ofrecen a través de los cuentos de la literatura tradicional que por supuesto se pueden leer y también se pueden cuestionar. No pasa nada. No hay ningún sacrilegio ni en hacerlo, ni en decirlo. Y esto está muy lejos de pretensiones de censura y de piras crematorias que, repito nadie está pidiendo. Desde luego yo no quiero quemar ni un solo libro, soy de las que piensa que no sobra ninguno, pero tampoco creo que los cuentos tradicionales sean un referente educativo imprescindible. Es necesario explicar estas pequeñas historias en su contexto social, elaborar y encontrar otras, que de forma natural ya están surgiendo, y usarlas. Sólo es esto, nada más, y es completamente razonable...
Érase una vez-GEMMA LIENAS
FUENTE: EL PAIS... Antes de sufrir un ataque de histeria colectivo, conviene tomar conciencia de ciertos aspectos básicos de lo que damos en llamar cuentos infantiles y de lo que imaginamos su forma inmutable.
Primero, esas historias que consideramos infantiles no lo son. Se originaron en tiempos remotos para ser contadas por y para personas adultas al calor del fuego, al que, obviamente, también acudían niños y niñas. Y puesto que nacían en el seno de las clases menos favorecidas, en ellas los personajes humildes gozaban de mejores y más nobles cualidades que los poderosos. Por esa razón, las clases dominantes despreciaban tales relatos, que, pese a ello, acababan, por boca de las niñeras, en los oídos de la prole de los ricos.
Así, calificamos de infantiles narraciones que tenían una clara voluntad iniciática para jóvenes. Narraciones que, como Cenicienta, previenen contra el incesto o que, como Blancanieves, cuentan el suicidio de esa joven embarazada y abandonada por el príncipe.
Segundo, aunque tengamos la convicción de que la fábula ha sido siempre como la conocemos, no es así. Uno de los primeros en recopilar esas narraciones fue Perrault, un académico francés que eligió entre las versiones existentes (había dos de cada cuento: una para mujeres y otra para hombres) las que mejor encajaban con los valores dominantes de su época y de su clase social: las que presentaban un modelo de sumisión femenina. Veamos un ejemplo a partir de su famosa Caperucita, que, según Bettelheim, autor de Psicoanálisis de los cuentos de hadas, tiene su origen en una leyenda fechada en 1203 y que Perrault conocía.
En la historia primigenia, Caperucita llega a casa de su abuela, se desnuda a instancias del lobo y se mete en la cama con la bestia. Ya bajo las mantas, la niña se sorprende del cuerpo del otro: ¡qué brazos tan grandes tienes! / Son para abrazarte mejor; ¡Qué boca tan grande tienes! / Es para comerte mejor. Entonces, la chiquilla anuncia una necesidad imperiosa, por lo que él le ata una cuerda a una pierna y la deja salir. Ya fuera, se desata y huye.
En la de Perrault, Caperucita se desviste y se encama con el lobo. Luego, se sorprende de las dimensiones del compañero (¡Qué ojos...! ¡Qué orejas...! ¡Qué boca...!) y éste se la zampa.
Así, en la primera interpretación, Caperucita se iniciaba sexualmente y, luego, escapaba del control del lobo. En la de Perrault, en cambio, plegándose a la moral de orden cristiano y de dominación masculina, la muchacha practica sexo, pero es castigada por hacerlo.
En el siglo XVIII, a partir de las ideas de Rousseau y Locke, se desarrolla una literatura infantil pensada para dar pautas de comportamiento rígidas y los hermanos Grimm, como recopiladores, cumplen con esas normas. Así, Caperucita se transforma de nuevo. La niña llega a casa de la abuelita y, junto a la cama del lobo, se asombra de las dimensiones de su cuerpo. Éste la devora. Finalmente, un leñador la saca de la barriga del animal.
Ahora, nuestra protagonista ya es casta y, sin embargo, su curiosidad es sancionada; por fin, un hombre le concede el perdón y la libera.
2010-04-09
WEBQUEST INFANTIL: ROSA CARAMELO





