2009-07-10
PATRIARCADO-VICTORIA SAU
2009-07-09
ERREFUXIATUEN ESTATUTUARI BURUZKO HITZARMENA ETA OINARRIZKO GIZA ESKUBIDEAK URRATZEN ZAIZKIEN EMAKUMEEN BABESA-MUGAK-KAREN MUSALO
2009-07-08
IDENTIDAD DE GÉNERO Y DERECHOS HUMANOS. LA CONSTRUCCIÓN DE LAS HUMANAS-MARCELA LAGARDE
2009-07-07
Beatriz Preciado-Generoa eta performancea cybermanga feminista queer trans… baten 3 pasarte
2009-07-06
portal DECLARACIÓN UNIVERSAL POR EL RECONOCIMIENTO DE LA EXISTENCIA DEL ORDEN PATRIARCAL Y SU DEFINITIVA ABOLICIÓN-GEA
2009-07-05
Mujeres que han pasado a la historia de la informática
FUENTE: EP
Ada Byron. Nació y murió en Londres (1815-1852). Hija del poeta Lord Byron. Es considerada la primera programadora y madre de la programación informática. Autodidacta. Trabajó con Charles Babbage, padre de los ordenadores por su invento de la máquina analítica.
ENIAC. Fue el primer ordenador electrónico (1946). Lo programaron seis mujeres, especialistas en matemáticas: Betty Snyder Holberton, Jean Jennings Bartik, Kathleen McNulty Mauchly Antonelli, Marlyn Wescoff Meltzer, Ruth Lichterman Teitelbaum y Frances Bilas Spence. Habían trabajado juntas calculando manualmente las trayectorias de las bombas en la II Guerra Mundial.
Grace Murray Hopper. Murray (1906-1996) fue una de las tres personas que diseñó un programa para el primer ordenador electromagnético, el Mark I. Participó en la creación de los primeros ordenadores comerciales, Binac i UNIVAC I. Supervisó el departamento que desarrolló el primer compilador y el primer lenguaje de programación de alto nivel orientado a la gestión, en el que se inspiraría COBOL. Previó la inteligencia artificial, los procesadores paralelos y el uso cotidiano de los ordenadores.
Evelyn Berezin. Nacida en 1925, inventó en 1953 el ordenador de oficina cuando trabajaba en Underwood. Desarrolló el primer sistema de reserva de vuelos. Es conocida como la madre de los procesadores de texto desde que en 1968 desarrolló la idea de un programa que permitiese almacenar y editar textos.
Lynn Conway. Nacida en 1938. Pionera en el campo de la arquitectura de computadores y la microelectrónica. Gran parte de la evolución en el diseño de chips de sicilio se basa en su trabajo. En 1965 participó en el primer ordenador superescalar.
Jude Milhon. Es la madre (1939-2003) del ciberpunk, programadora, escritora, rebelde, defensora de los ciberderechos.
Frances E. Allen. Nacida en 1932, fue la primera mujer que, en 2007, recibió el premio Turing, equivalente al Nobel de Informática. Es investigadora de IBM y pionera en la automatización de tareas paralelas.
2009-07-04
2009-07-03
"Emakunde tiene que ser una institución abierta a la participación y a lo que otras mujeres quieran aportar"-MARIA SILVESTRE
Puede padecer un tópico. ¿Sigue siendo necesario que exista una estructura administrativa como Emakunde? Creo que es necesario. El Instituto de la Mujer-Emakunde, o cualquier otra organización que luche por la igualdad, es un instrumento para llevar el feminismo a las instituciones. Es el feminismo institucional que ha tenido un corto pero merecido recorrido. El instituto y el feminismo tendrán que ir adaptándose a las necesidades que vayan surgiendo porque los retos cambian. Ahora es mucho más fácil entrar en las instituciones con el discurso de igualdad. Esto es posible porque existe el Instituto y también a la Ley de Igualdad. Uno de los principales objetivos que nos marcamos desde Emakunde es velar por el cumplimiento de esa ley; evaluar su cumplimiento, estudiar el impacto que tienen las políticas de género a nivel de Gobierno y, en la medida que se pueda, en otros órganos ya no tan vinculados en la Administración. Éstas son mis prioridades como directora de Emakunde.
ITURRIA: Diario Noticias Alava
2009-07-02
Gizarte langintzan genero ikuspunturik ez badago, laguntza soila baino ezin izango dute eskaini-MARCELA LAGARDE
'Genero ikuspegia duen esku-hartze baterantz' izeneko gizarte langintzako jardunaldietan parte hartu du Lagardek. Ikuspegi horrek gizarte ezberdintasunak gainditzeko balio duela esan du.
Mundua «genero marka indartsuen arabera» antolatuta dagoela azaldu du. Generoen artean dagoen ezberdintasuna gizarte langileek jasotzen dituzten pertsona askoren arazoen eragileetako bat dela nabarmendu du Lagardek. Jatorrizko arazo horiek eragiten dituzten desorekak aldatzeko gizarte langileek oso sustraituak dauden desorekei aurre egin behar dietela argitu du, «ohiturak edo gizartearen egitura ekonomikoak», kasu.
Bilatzen dituzten aldaketa horiei ekiteko, elkarte profesionalek «autoritatea» izan behar dute ezinbestean, «jabekuntza» behar dute, Lagarderen iritziz. «Jabekuntzak prozesu bati buruz hitz egiten du, zerbait egiteko autoritatea lortzeko prozesuaz; prozesu horretan nahi diren aldaketei ekiteko baliabideak eta ezagutzak lortzen dira». Gizarte langintzan jabetze prozesua gerta dadin, garrantzi handia du Gizarte Langintza ikasketek lizentzia ikasketen garrantzia hartzea, beste ogibideen pare kokatuko bailuke horrek. «Gizarte langintzak autoritatea eta zilegitasuna behar du, eskatzen duen hori entzun dadin».
Gizonen eta emakumeen arteko ezberdintasunak bukatzeko lanean ari direnek neurriak hartzeko jabetuta egon behar dutela nabarmendu du. Horren garrantzia ulertzeko nazioarte mailako erakunde batzuetan -NBE eta Unicef, kasu- sortutako «generoaren erdiguneen figura» jarri du adibidetzat. Erdigunearen ardura duen pertsonak genero ekimenak indartzeko helburua du, sentiberatze kanpainak abian jarri... «Aurreiritzi eta interesak ukitzen dituzten politikak bideratu behar ditu, baina ez daude hori egiteko behar beste jabetuta».
Legeak sustraitu arte
2009-07-01
El cine que no amaba a las mujeres 'hacker'-MERCÈ MOLIST
REPORTAJE: TENDENCIAS EP
Andróginas, solitarias, duras, anoréxicas, así pinta el celuloide a las mujeres que se dedican a la informártica
Primero fue la brillante Sandra Bullock de La red; después vinieron la agresiva Angelina Jolie de Hackers y la glacial Trinity de Matrix. Lisbeth Salander, protagonista de Los hombres que no amaban a las mujeres, es el rizo del estereotipo de la mujer hacker, una mezcla de todas las anteriores con una novedosa carga psicológica: muy mental y masculina, siniestra hasta la crueldad, la perfecta víctima de una familia disfuncional.
Como ya hicieron la
literatura y el cine con sus compañeros, las mujeres hacker contemplan cómo se las presenta al gran público embutidas en un saco de tópicos. Así lo cree Blackhold: "Las chicas que conozco relacionadas con la informática no llevan piercings y tatuajes como Lisbeth, o por lo menos no tantos. Son chicas normales y más abiertas".
La bella y legendaria Barbara Thoens, del grupo alemán de hackers Chaos Computer Club, o la polaca experta en virus Joanna Rutkowska, que no sale de viaje sin una plancha y su kit de maquillaje, posiblemente gritarían ante el desaliño y masculinidad de Lisbeth. Y la corpulenta Binaria, integrante en los años 90 del grupo español La Vieja Guardia, debe desternillarse ante tanta hacker anoréxica de película.
Tampoco nada tiene que ver con el tópico cinemtográfico de la mujer hacker, Amaya Rodrigo, la dulce amante de los animales, la primera mujer programadora de Debian (una distribución de GNU/Linux) en Europa.
Fundadora de Debian Women y defensora de los derechos de las mujeres en la red, la estética de Rodrigo se parece más bien poco a la ciberpunk Lisbeth. Blackhold añade: "No son mujeres agresivas, como se ve en la película, pero sí muy activas, impulsivas, que no pierden el tiempo".
Blackhold trabaja como administradora de sistemas en Barcelona. A los tres años de edad jugaba con un
Commodore, y a los cuatro cargaba ella sola los juegos. "Aprendí a escribir a máquina antes que a mano", explica.
No ha habido tinglado hacktivista en los últimos años donde no estuviera esta joven. En 2008, organizó el primer encuentro técnico Summer Camp Garrotxa, que este año a mediados de julio, se repite en Girona.
Blackhold asegura no sentirse identificada con la protagonista de la película, pero sí comparte algunos rasgos psicológicos, aunque con algo menos de intensidad, como la sintonía con las ideas ciberpunk o la relación con los temas llamados femeninos: "Muchas cosas que se atribuyen a las mujeres, como maquillarse o hablar de vestidos, me aburren. Prefiero mil veces hablar de cualquier tema técnico".
Blackhold considera que la timidez y caracter solitario de Lisbeth son comunes a muchos y muchas hackers, causa y consecuencia de pasar tantas horas ante un ordenador, hasta convertirlo en un arte. Pero es una soledad física y emocional, que no mental: "Gracias a la informática he conocido a muchísima gente y he podido hacer cosas de las que no habría sido capaz si no estuviese en un mundo tan activo"...